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«Salario» viene de «sal», pero no hay pruebas de que a los romanos les pagaran en sal.

economia

La palabra viene del latín salarium, relacionado con la sal. Pero que los soldados cobraran en sal es una explicación popular que ninguna fuente antigua confirma.

Una carretera con nombre de sal

Desde la puerta Salaria de la muralla de Roma arranca una calzada antigua. La Vía Salaria recorre 242 kilómetros, pasa por Rieti y Ascoli Piceno y termina en la costa del Adriático, en la actual Porto d’Ascoli. Se llama así por la sal: era la ruta que usaban los sabinos para llevarla hacia el Tíber.

Algunos historiadores incluso relacionan ese camino y el comercio de la sal con la fundación de Roma. Con ese decorado, la historia del salario parece escribirse sola: se cuenta que a los legionarios les pagaban en sal, y que de ahí viene la palabra. Es tan redonda que casi nadie la discute. Ese es justo el problema.

Lo que sí está claro

La parte lingüística es firme. «Salario» viene del latín salarium, derivado de salarius, «de o perteneciente a la sal». Y, según el diccionario Merriam-Webster, en latín salarium era la paga oficial de quien ocupaba un cargo civil o militar: no solo de soldados, también de funcionarios.

Lo que nadie sabe es el porqué. La Wikipedia en español lo dice sin rodeos: la conexión entre las dos palabras es incierta. La inglesa coincide en que el vínculo exacto no se conoce.

El testigo que no dijo eso

El texto antiguo que siempre se cita es de Plinio el Viejo. En el libro XXXI de su Historia natural dedica un capítulo a la sal y la pone por las nubes: sin ella no podrían existir los placeres más refinados de la vida, y hasta el ingenio se describe con la palabra «sal». También pone la Vía Salaria como prueba de lo mucho que la apreciaban los antiguos.

Antes de eso está la frase clave, que en latín es muy escueta: «honoribus etiam militiaeque interponitur salariis inde dictis». En la traducción inglesa de Bostock y Riley, de 1855, viene a decir que la sal tiene su papel incluso en los honores que se conceden por la guerra, y que de ella deriva la palabra salarium.

Fíjate en lo que no dice. No habla de sacos de sal ni de pagas en especie. Como resume el Merriam-Webster, el texto solo alude a un papel indefinido de la sal en relación con los honores militares.

Por qué la sal no salía a cuenta

La Wikipedia en español da dos razones para desconfiar de la versión popular. No hay registrados pagos hechos total o parcialmente con sal en la Antigüedad clásica. Y la sal valía mucho menos que los metales preciosos con los que se acuñaba moneda.

La inglesa es igual de tajante: la idea, muy repetida hoy, de que a las legiones se les pagaba a veces en sal no tiene base. Añade que ni siquiera la versión suave, una asignación para sal, está respaldada por fuentes antiguas. El Merriam-Webster coincide: la explicación es popular, pero no se apoya en ninguna fuente antigua.

Lo que queda son hipótesis. Una dice que salarium abrevia salarium argentum, algo así como «dinero de sal», aunque esa expresión no está atestiguada. Otra, más plausible según la Wikipedia en español, es que fuera dinero para comprar sal y otros productos. Plausible no es lo mismo que probado.

La palabra que sí sale de la paga

El giro bonito está en otra palabra. «Soldado» sí viene de lo que se cobraba. Su raíz es solidus, la moneda de oro que Constantino el Grande puso en circulación masiva hacia el año 312.

Se acuñaba a razón de 72 piezas por libra romana, unos 4,45 gramos cada una, y mantuvo ese peso unos siete siglos. Según la Wikipedia en inglés, el soldier inglés viene en último término de solidus, por los sólidos con que se pagaba a los soldados, y el soldado español es su equivalente. De la misma moneda salen el sueldo medieval español, el soldo italiano y el sou francés.

Cómo corregir sin ser pesado

La versión corta y correcta es esta: salario viene de sal, pero no sabemos por qué, y no hay pruebas de que a los romanos les pagaran en sal. Y si quieres rematar, la palabra que sí nació de la paga de los soldados es «soldado».

La sal, eso sí, se quedó en el idioma. En inglés existe la expresión worth one’s salt, «valer su sal», que la Wikipedia en inglés relaciona con el salarium romano. Y la idea de servir a cambio de sal es antigua: la misma enciclopedia cuenta que, en tiempos de Esdras, recibir sal de alguien equivalía a recibir sustento, cobrar o estar a su servicio. No hay pruebas de que la sal pagara a los legionarios, pero se quedó con la etiqueta.

Fuente verificada

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